El bingo es un clásico que me atrevería a afirmar que todos
los profesores de idiomas hemos utilizado o utilizamos en nuestras clases:
bingo de números, del alfabeto, de vocabulario… y aunque se suele hacer con los
niveles iniciales, precisamente por esas temáticas que he indicado antes, ¿por
qué no jugar también en niveles más altos?
En estas fechas de arraigadas tradiciones y copiosas
comidas, el rey indiscutible de la Nochebuena en mi familia es el bingo. Y
claro, jugar al bingo en familia –al menos en la mía– se aleja mucho del ideal que
practicamos en clase de ir cantando números para completar un cartón. En mi
familia, como en tantas otras, cada número tiene nombre propio y como no te los
sepas todos difícilmente te podrás llevar el bote. Algunos de estos nombres son
universales, como la niña bonita o los dos patitos; otros, como suele ocurrir
con las reglas de los juegos de mesa, cambian según la casa donde te encuentres
o la región de España, pero todos forman una curiosa lista que permite llevar
este popular juego a nuestros alumnos más aventajados y, de paso, enseñarles
las costumbres de las reuniones familiares en España e incluso de nuestra
famosa lotería de Navidad, pues muchos de estos apodos también se usan al
hablar de ella.
Os dejo algunas páginas donde podéis consultar diferentes apodos
para los números. Algunos son muy intuitivos o riman con el número al que hacen
referencia, otros, sinceramente, no entiendo de dónde vienen, pero tendrán su
porqué. Probadlo en clase, os divertiréis mucho y a los alumnos les encanta.
